De niño embajador de Teletón a súper papá

Cuando me enteré que iba a ser papá fue el momento más feliz de mi vida, recuerda Rodrigo Cáceres, de 37 años.

Todos los días sale a las 17:30 horas de su trabajo en Peñalolén para ir a buscar a la pequeña Sofía a su jardín. Dos micros y casi medio Estadio Nacional es el camino que recorre Rodrigo Cáceres, ex niño embajador de Teletón, en su silla moto.

Rodrigo nació con una malformación en manos y pies. Cuando fue niño embajador en 1988, memorizó a todos los auspiciadores del evento y cantó el himno de esa campaña. Posterior a su rehabilitación, ha trabajado como encargado de farmacia interna, locutor de radio y animador. Pero hace más de tres años cumplió uno de sus mayores sueños: Ser papá.

Sofía llegó a su vida luego de un año junto a Scarleth Navarrete. La historia de amor comenzó a través de redes sociales y con el apoyo de amigos en común. Scarleth vivía en Temuco en ese entonces, pero no dudó en trasladarse a Santiago para formar una familia junto al ex niño embajador. Rodrigo, por su parte, anhelaba ser padre.

“Yo siempre quise ser papá. Yo de los 20 años empecé: quiero ser papá, quiero ser papá. Estaba con la papa rallada con el tema de la paternidad. Siempre lo quise, siempre lo esperé, lo anhelé por mucho tiempo. Cuando me enteré que iba a ser papá fue el momento más feliz de mi vida”, señaló.

Por su parte, Scarleth indicó que “fue muy divertido, porque un día me preguntó ‘bueno, ¿y?’ y estaba embarazada. Miraba a lo lejos, viendo lo que se me venía y él lloraba emocionado, porque lo único que quería era tener un hijo, en este caso hija. Es un muy buen papá. Le llegó a robar el corazón”.

En el marco del día del padre y destacando que es un #PapáTodosLosDías, Rodrigo dice que lo más importante para él en esta etapa es la “paciencia, amor, confianza, respeto, con sus hijos, con sus familias, en la vida. ¿Qué le podría decir a la Sofí?, que espero que sea feliz, muy, muy feliz”.

“En el trayecto- en la silla moto- cada día nos vamos conversando, de lo que hizo, a qué jugó. Es una rutina alegre que tenemos todos los días”, finaliza destacando que cada momento con su hija es muy valioso. “Yo creo que cuando la Sofía sea grande va a recordar esos viajes, como lo mejor que le pudo haber pasado cuando era bebé”, finaliza su madre Scarleth.