Anda al supermercado sin que el Covid-19 te siga a la casa

Apegándose a una serie de consejos, es factible disminuir la probabilidad de transportar el virus al hogar. Sólo hay que seguirlos al pie de la letra, independiente de las acciones preventivas que realicen esos centros de abastecimiento.

El COVID-19 es un patógeno cuyas características estructurales lo hacen permanecer activo no sólo en las personas infectadas, sino que también en superficies que han sido contaminadas con gotitas de fluidos de un portador. 

Con esta pandemia en curso, los comercios como los supermercados han mantenido abiertas sus puertas, estableciendo una serie de medidas para evitar contagios dentro de sus dependencias. “Pese a ello, es importante que las personas realicen sus propias rutinas de prevención para evitar llevarlo al hogar, porque este virus es resistente y se propaga rápido”, comenta Karin del Campo, microbióloga y académica de Tecnología Médica en la Universidad San Sebastián.

La experta señala que en estos comercios es posible contraer COVID-19, particularmente, porque se ha confirmado que puede sobrevivir en el ambiente y en objetos inanimados, también conocidos como fomites. “En el caso del supermercado, estos pueden ser los envases de los productos, las botellas de bebidas, las frutas y verduras, las góndolas contenedoras y el carro. Con este último hay que tener especial cuidado, porque tiene alta carga bacteriana y viral”, señala.

Para realizar las compras es fundamental, y ahora obligatorio, usar mascarilla. También se recomienda utilizar lentes (o antiparras) y guantes. “En caso de no tener guantes, es ideal manejar alcohol en gel y aplicarlo en las manos después de haber tocado alguna superficie, producto u objeto al interior de este comercio”.

Al regresar a la casa, la persona debe darse una buena ducha, incluyendo lavado de pelo. “También tiene que cambiarse ropa y zapatos, aunque haya utilizado protección durante la salida, ya que el riesgo de contaminación está en el suelo y, como señalaba anteriormente, en las superficies del comercio visitado», consigna la microbióloga. 

Las llaves, tarjetas de pago, y todo lo utilizado en la compra deben ser desinfectados. Lo mismo con las bolsas reutilizables, los productos sellados y las frutas y verduras. “Para ello se recomienda utilizar alcohol o cloro diluido. Ojo acá, porque, en especial el cloro, es un producto muy tóxico”. 

Finalmente, Del Campo enfatiza que no se trata de desconfiar de los protocolos establecidos en supermercados y sus trabajadores, “pero siempre puede existir una circunstancia en la que gotas infectadas de fluidos lleguen a lugares y objetos que tocamos directamente o que rozamos con nuestra ropa. Los tips preventivos pueden ser tediosos, pero son los necesarios para protegernos y proteger a los nuestros”, concluye.