Talleres de cine para niñas y niños de la región: Minchekewün por primera vez en Isla del Rey y Panguipulli

En el ciclo de talleres estudiantes aprenderán sobre ficción, animación stop motion y documental para finalizar con un cortometraje creado en conjunto

El primer día de taller los estudiantes de la Escuela Carboneros de Isla del Rey se conectaron uno a uno para sumarse al Taller de Cine Minchekewün, encuentro que por primera vez se realizará de forma online. No hubo temporal que interrumpa la conexión entre Fabiola, Pamela y aquellos estudiantes que vivirán la experiencia de grabar un corto.

La tarde empezó jugando, actividad que disfrutan niños y adultos, y así comenzó a conocerse el grupo de trabajo poniendo atención en aquellas cosas que identifica al grupo y su territorio. Jugando fueron  dando con conceptos, ideas y sensaciones que identifican el lugar que habitan: La Isla del Rey. Así fue como el agua, el viento, la playa y el bosque salieron a flote complementando el imaginario visual del grupo para conectar lo que sienten y piensan en el proceso creativo de un cortometraje.

Fabiola Oyarzun y Pamela Barrios, realizadoras audiovisuales  pertenecientes a Ong Brotar, desde hace 5 años desarrollan el proyecto Talleres de Cine Minchekewün dirigido a niñas(os) y jóvenes en la región del Bío-Bío, La Araucanía y Los Ríos. En su versión 2021 acompañarán a estudiantes de Isla del Rey y Panguipulli en el camino a crear un cortometraje para que a través del cine comuniquen de forma creativa su identidad, intereses y derechos. Para ellas lo fundamental de este proceso es contribuir al desarrollo humano y social de niñas, niños y adolescentes, fomentando el derecho a decir lo que sienten y piensan.

La pandemia, la cuarentena y las medidas sanitarias han cambiado la forma y desarrollo de los talleres. Si bien antes se hacían parte del territorio que habitan las y los estudiantes que participan de los talleres, hoy la única conexión que tienen es a través de una pantalla. Lejos de desanimar el panorama asumieron nuevos desafíos para lograr hacer talleres participativos y entretenidos. De acuerdo a la mirada de Fabiola, “buscamos otras herramientas para lograr el encuentro e intimidad con los niños, en ese sentido utilizamos estrategias del juego para incorporarlo a las sesiones”.  El juego busca suplir aquellas dinámicas que, de ser distinto el escenario que vivimos hoy, se harían de forma presencial, lo cual permite interactuar con el cuerpo y vincularse de manera lúdica.

¿Cómo lograr participar de forma activa, contar intereses y compartir emociones? El experimento es participar a través de la adivinanza, lo cual ayuda a que la imaginación fluya y así esquivar lo rígido y frío que puede ser conversar a través de una pantalla. La primera parada fue trabajar el concepto de imagen y así fueron adivinando personajes, lugares, sensaciones y elementos para volver a conectar con lo colectivo y olvidar la distancia por un rato. Para Pamela lograr la participación es uno de los desafíos de este proyecto. “Es super común que los primeros días no se abran mucho, por eso es que los primeros días son para conocernos. Inicialmente siempre les cuesta y el proceso a veces es largo. Hasta ahora lo hemos vivido bien y comienza a fluir la lluvia de ideas. En el cine siempre hay personajes que generan reconocimiento con el espectador. Así se van reflejando en los personajes de las historias que contamos en las sesiones, de esta manera empatizan y  se van abriendo a contar sus propios relatos”.

La profesora Paz Olave también participa y acompaña las sesiones, ha observado que los estudiantes disfrutan de estos momentos en los cuales se animan a jugar, compartir y crear. “Como profesores también aprendemos de estas instancias. Me parece que es adecuada y necesaria. Si bien por mucho que yo crea en el juego como aprendizaje no siempre lo llevo a mi práctica, entonces el evidenciar en los talleres como profesora me invita a que yo también incluya eso en mis clases. Estamos acostumbrados a tener una clase tras otra y se nos olvida lo que uno realmente cree… en diversificar y hacer más variada nuestra forma de trabajar”.

Constanza Chavéz es estudiante de la Escuela Carboneros, tiene 13 años, y si bien nació en Isla del Rey, desde los 6 hasta hace poco más de un año vivió en Santiago. Hoy de vuelta en el sur comenta que es un lugar entretenido para jugar en la playa o en el bosque pero se ha vuelto difícil explorar cada rincón por la cuarentena que vivimos. Comenzó a participar del Taller de Cine Minchekewün y para ella lo más interesante es crear una historia llena de imaginación, colores y magia. Ahora que no puede salir a jugar con la libertad de antes le gustaría aportar en los talleres de cine con historias fantásticas que llenen de vida el cortometraje a crear.

“Me gusta mucho la animación y películas como Caroline que ocupan plastilina para crear cada personaje, aunque se demoran un monton, porque toma mucho tiempo pero es bacan. Tienes que meterte en el personaje y lo encuentro muy fascinante. También me gusta el Cadaver de la Novia y otras animaciones de dibujos como las películas del Studio Ghibli y mi favorita es El increíble castillo vagabundo”

A Constanza le encanta la animación desde que la descubrió en dibujos animados como Goku, Sailor Moon, Doraemon y muchos más que veía desde pequeña. Descubrir el mundo audiovisual la motiva a pensar en la idea de estudiar áreas relacionadas a los videojuegos y la animación. “Me encanta la informática, es fantástico pensar en videojuegos y programas. Mi mamá estudiaba Ingeniería en Informática pero no pudo terminarla por problemas personales pero a mi me gustaría estudiar eso también. Tengo muchos sueños. Me gusta el stop motion también y en eso me gustaría participar en los talleres”

El proyecto se realiza gracias a la adjudicación del Fondo de Fomento Audiovisual, Convocatoria 2020, del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio»  y se desarrollará entre mayo y junio en la Escuela Carboneros de Isla del Rey en la comuna de Corral y en la Escuela Claudio Arrau de Panguipulli. De esta forma estudiantes de la región podrán aprender sobre entretenidas técnicas de realización audiovisual para que a través de su mirada retraten su identidad y cultura.