Los Ríos al Día

Desde residuos químicos a ruidos extremos: el daño de la guerra al medioambiente

Armamento en el fondo del mar, sonidos perjudícales para los animales y contaminación de los ecosistemas son algunas de las “postales” que los conflictos bélicos le han brindado a la humanidad. El choque Rusia-Ucrania no será la excepción.

Toneladas de armamentos en el fondo marino son una pequeña muestra del crudo efecto de los conflictos bélicos en el ecosistema. Ejemplos sobran: tras las guerras mundiales, se estima que más de 1,6 millones de toneladas de municiones permanecen en los mares Báltico y Del Norte. En 1972, a través del Convenio de Oslo, se prohibió esta práctica, pero actualmente se desconoce la cantidad de armamento que se encuentra en el fondo del mar.

Para José Miguel Arriaza, director de la Escuela de Ingeniería Civil, Minas y Sustentabilidad de la Universidad San Sebastián, lo preocupante es que dichas armas liberan sus compuestos en el océano, lo que afecta la química, la salud y hasta los genes de la vida marina.

“Las guerras dejan grandes pasivos ambientales, afectando de paso la disponibilidad de diversos productos, tanto para consumo interno, como para su exportación”, explica el académico.  “El uso de armamento trae consigo la generación de miles de toneladas de CO2. La explosión de proyectiles, los bombardeos y los incendios a causa de ellos provocan una gran contaminación atmosférica”, apunta. “El mover de forma simultánea cientos de vehículos de guerra, que en su gran mayoría utilizan combustibles fósiles, también impacta el entorno de forma importante”.

Fauna en riesgo

No solo la quema y destrucción de su hábitat complican a los animales “testigos” de las guerras. “El ruido es otro factor que afecta de manera importante a la fauna local, que tiene a desplazarse hacia zonas más tranquilas, pero con evidentes impactos producto de los desequilibrios ecosistémicos se esto produce”, apunta Arriaza.

Y eso no es todo: “Los cursos de agua también podrían verse afectados por la paralización de las plantas de tratamiento de agua de las ciudades y también por el derrame accidental de aceites o combustibles de los vehículos de guerra que se trasladan por el territorio.

Crisis energética y de recursos naturales

Según el académico USS, “todas las guerras a esta escala pueden generar desajustes a nivel global. En el caso puntual de la guerra entre Rusia y Ucrania, hay factores que influyen en materia energética dado que Rusia es uno de los principales proveedores de Gas Natural a Europa”

¿Qué pasa con los recursos naturales de los países en cuestión? “También se ven perjudicados. Las guerras afectan su provisión, dado que los territorios en conflicto comienzan a destinar toda su producción local para el consumo interno, afectando así la disponibilidad de ciertos bienes en el mercado internacional”.

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