En menos de dos horas la central de pasada Mediterráneo obtuvo luz verde en forma unánime. Decisión que no fue una sorpresa para los detractores de la iniciativa ligada a los amigos e históricos socios del mandatario, Ricardo Bachelet, José Cox e Ignacio Guerrero. Estos dos últimos parte del grupo de empresarios y amigos con quienes el Presidente comparte experiencias, temas personales y a quienes escucha con atención cuando debe tomar decisiones importantes, como la venta de Chilevisión o Colo-Colo.
A las 10 de la mañana el proyecto –cuyo tendido eléctrico de 63 kilómetros pasará por el corazón de la comuna de Cochamó, atravesando el estuario de Reloncaví, el Lago Tagua Tagua y el río Puelo– era aprobado por unanimidad.
El restante 30% se lo reparten los precursores de la iniciativa, los ingenieros Roberto Hagemann, Ignacio Muñoz y Carl Weber.
LAS CRÍTICAS AL PROYECTO
Según Rodrigo Condeza, secretario de la Corporación Puelo Patagonia, que impulsa la campaña “Puelo sin Torres” con más de 16 mil seguidores en Facebook y más de 24 mil en twitter, la aprobación de la central afectará al turismo y “a la comuna completa, porque la línea pasa por el corazón del valle: atraviesa el estuario de Reloncaví, el Lago Tagua Tagua y el río Puelo en la parte más turística y más bella”.
En la segunda participación ciudadana de la tramitación del proyecto, Mediterráneo presentó una variación del trazado –la que fue aprobada hoy– que, según la Corporación Puelo Patagonia, no mejora la situación, “más bien la empeora, porque cruzará el Río Puelo en dos secciones, la primera en el lago Victoria y otra en la localidad de las Gualas, ambas muy concurridas por los turistas”.
Con la nueva variante propuesta por Mediterraneo, explica Condeza, “se ahorra 2,5 kilómetros de tendido, 11 torres y ahora tendría acceso directo desde el camino, lo que se traduce en un ahorro importante para la empresa y un perjuicio mayor para el turismo en la zona”.
Rony Gallardo, de 64 años, nacido y criado en el sector del Manso, se ve directamente afectado por el trazado eléctrico, que “pasa por mi terreno”. Según relata, su padre fue colonizador de la zona, por eso se molesta y dice que le “duele que a nosotros nacidos y criados acá nos pasen a llevar. Teniendo por donde pasar por el fundo de uno de los dueños. O por último en forma subterránea. Pero dicen que es muy caro. Al final lo barato sale caro y los que vamos a pagar lo barato seremos nosotros, los que queremos progresar acá. No los dueños de Mediterráneo, que son todos amigos del Presidente”.
En todo caso y tal como explica Pedro Soto, dirigente vecinal de 73 años de edad, las opiniones están divididas, “sobre todo porque la gente no entiende el daño que puede provocar un proyecto de este tipo. Algunos creen que les van a dar trabajo. Eso no es cierto. Toda la gente la van a traer de afuera y los que nos oponemos estamos conscientes de que la comuna de Cochamó tiene un potencial turístico muy grande y esto provocará un gran daño a ese potencial”.
La iniciativa enfrenta una acción legal por parte de la Fiscalía del Medio Ambiente (FIMA), que el martes presentó un Recurso de Protección en representación de Puelo Patagonia, y a un grupo de representantes de comunidades indígenas ante la Corte de Apelaciones de Puerto Montt, solicitando invalidar el Informe Consolidado de Evaluación Ambiental (ICE) que recomendaba se autorizara la hidroeléctrica.
A través de este recurso se solicitaba que la Corte diera orden de no innovar para que, mientras resolviera, se detuviera la evaluación del proyecto. Como la iniciativa ya fue aprobada, desde FIMA esperan que el tribunal se pronuncie sobre esta orden de no innovar antes de que se materialice la Resolución de Calificación Ambiental (RCA). De ser acogido, según explica el abogado Rodrigo Pérez, “significa que el proyecto se suspendería hasta que se resuelva la ilegalidad del ICE”.
Pérez adelanta que están estudiando las posibilidades legales que enfrentan y no descartan nuevas acciones en el nuevo escenario.
Nº Edición 197