Presidente de la Corte Suprema abordó el desafío tecnológico que enfrenta la justicia chilena en medio de la pandemia

En la inauguración del año académico 2020 de la USS, el ministro Guillermo Silva Gündelach, analizó la manera en que los tribunales han debido adoptar herramientas tecnológicas para dar continuidad a los procesos judiciales en todo el país.

Se realizó de manera distinta, acorde al escenario que hoy enfrenta Chile y el mundo. Vía on line, y ante la mirada de cerca de 400 participantes, la Universidad San Sebastián inauguró este miércoles el Año Académico 2020, con una charla a cargo del ministro Guillermo Silva Gündelach, presidente de la Corte Suprema. El tema tratado, uno de los tantos retos que ha traído consigo la pandemia y el confinamiento: “Las herramientas tecnológicas al servicio del acceso a la Justicia, experiencias y desafíos del poder judicial”.

En 40 minutos, el jurista repasó los principales hitos de la comunión entre informática y justicia, dejando en evidencia que “las herramientas tecnológicas se han transformado en uno de los principales aliados del Poder Judicial chileno”.

“(Con los años) han surgido nuevas formas de interacción entre las personas, y con ella nuevas e infinitas oportunidades, nuevos derechos y obligaciones (…) Gobernantes, legisladores, jueces y juezas de la República, agencias del Estado, universidades y un innumerable abanico de actores han tenido que adaptarse a la transformación”, comentó.  En su opinión, el no sumarse al carro tecnológico, complejiza y limita la buena prestación de servicio judicial.

En la oportunidad, el abogado también se refirió a la pertinencia de los derechos y deberes en la vida en sociedad, en especial tras el debate en torno a la crisis social. “Mi derecho llega hasta no afectar los derechos ajenos. Uno de mis deberes es respetar los derechos de lo demás. Entonces, hay que establecer un equilibrio entre ellos. Nosotros como jueces debemos establecer el equilibrio que corresponde. Es una de nuestras tareas”, dijo.

Garantía del acceso judicial

El presidente de la Corte Suprema recalcó que “son numerosas las innovaciones que a lo largo de los años se han ido incorporando para el desarrollo de todas nuestras funciones”, teniendo como punto central el garantizar el acceso al mundo judicial por parte de los usuarios.

“Sin acceso a la justicia, los derechos de las personas que consagra el Estado es sólo algo nominal y aparente. No basta con que el Estado establezca garantías judiciales mínimas, sino que debe asegurar los medios, las instituciones y los procedimientos adecuados para hacer efectivas esas garantías”, afirmó Silva. Y en esta nómina, la tecnología ha sido clave.

“A principio de este milenio pudimos inaugurar el sitio www.poderjudicial.cl, donde cualquier persona puede encontrar información ordenada y sistematizada sobre nuestras cuentas públicas, el estado de tramitación de las causas en nuestros tribunales, la programación de salas, etc.”, apuntó el abogado. Luego vendría la Ley de Tramitación Electrónica (2015), que terminó con la materialidad del proceso al requerir que el ingreso de las demandas y de todos los escritos se realice de forma electrónica, así como también las resoluciones y actuaciones del tribunal, las que además cuentan con una firma electrónica avanzada.

“Se produjo una descongestión, al evitar acudir a las dependencias con el sólo objeto de ingresar presentaciones escritas. Muchas veces se enfrentaban largas filas para que un funcionario recibiera los documentos”, comentó el también académico.

Sin embargo, pese a los avances en materia penal, el presidente de la Corte Suprema reconoce temas pendientes. “Tiene que venir la Reforma Procesal Civil. Lo civil se está quedando atrás. Durante 12 años me tocó integrar la sala civil de la Corte Suprema, y hasta hace muy poco tiempo aún circulaban los expedientes de papel. Es imperiosa la Reforma Procesal Civil. Ojalá se haga lo más rápido posible. No se puede quedar atrás de la reforma una materia tan importante”, recalcó.

En medio de la pandemia

El desarrollo y adecuación tecnológica del sistema judicial chileno trajo buenos dividendos. Junto con ahorrar costos y ganar seguridad, “la Ley de Tramitación Electrónica nos posicionó en lo más alto de los estándares de información de la justicia en Latinoamérica. En el 2014, el poder judicial chileno se ubicó en el primer lugar del índice de accesibilidad de información judicial en Internet que elabora el Centro de Justicia de las Américas”, detalló Silva. En 2019, el país continuó liderando el índice.

¿Cómo ha enfrentado el poder judicial el impacto de la crisis de los últimos meses? Según su máximo exponente, “el sistema de los alegatos virtuales ya había empezado a usarlo la Corte Suprema y las Cortes de Apelaciones desde el 2018. Esto nos encontró preparados, estábamos muy bien situados, los tribunales de justicia han seguido funcionando por sobre el 80%. Nunca nos paralizamos». Además, se han podido realizar audiencias de forma remota para continuar con los procesos.

¿Se esperan de igual modo atochamientos cuando se retome la normalidad? Silva es tajante: “Va a suceder. Se han reagendado muchas audiencias (…) nos estamos preparando para enfrentarlo de la mejor forma posible”, concluyó.